domingo, 28 de julio de 2013

Cap 3. El más imbécil de todos.

~ En algún lugar de Inglaterra ~

Sacó de nuevo su móvil y marcó el número que ya estaba en favoritos.
‒ Nada, no responde –Darío colgó de nuevo su móvil al ver que su amiga Celia no cogía, por décima vez, su teléfono. 
‒ Puede que esté durmiendo. 
‒ ¿A las seis de la tarde?  
‒ Estamos hablando de Celia –Bromeó Gabriela.
Darío se levantó del bordillo y se limpió los pantalones.
‒ Bueno, descarto la opción de que esté durmiendo. Ya viene por allí –Señaló él al ver a su amiga Celia acercarse. 
‒ ¡Ya era hora, desaparecida! –Exclamaba Gabriela levantándose. 
‒ Llegas una hora tarde –Le recordó Darío– Espero que tengas una buena excusa 
‒ Lo sé, lo sé – ecía ella dando un beso de saludo a su amiga– Bueno, esta excusa es diferente a la de siempre… 
‒ ¿Te has quedado dormida?  
‒ ¿Tu perro se comió tus zapatillas?
Celia negaba con la cabeza. 
‒ Mientras estaba saliendo de mi casa he visto un cartel… 
‒ ¡Oh, un cartel! –Exclamó con ironía Darío. 
‒ Cállate. Bueno, en el cartel ponía que se buscaban personas hacer una sesión de fotos para una tienda de moda. 
‒ ¿Y te has subscrito? –Le preguntó con una sonrisa en el rostro Gabriela. 
‒ Nos he subscrito. A los cuatro. A nosotros.
Sus caras lo decían todo. La sonrisa de Gaby iba desapareciendo poco a poco y la cara de asombro de Darío era un poema. Celia sacó dos folletos de su bandolera con la bandera de Estados Unidos y se los entregó.
“Se necesita gente para una sesión de fotos para la tienda de moda, TopShop…” – Leyó Gabriela.
“…el casting será el próximo lunes, a las 10 de la mañana” –Continuó Darío. 
‒ Y la gente que busca es entre 16 y 20 años – Informó Celia. 
‒ ¡Es el próximo lunes, April vuelve el domingo!  
‒ Aun queda una semana. 
‒ Joder, no dejáis de buscar pegas, eh –Bufó Cell. 
‒ Lo has hecho sin informarnos –Añadió Gabriela. 
Kaya Scodelario‒ ¿Sorpresa?  
‒ Celia. 
‒ Vale, vale, no os presentéis. Creí que os gustaría la idea. 
‒ ¿Y por qué creíste que nos gustaría?  
‒ Bueno, April dijo una vez que le gustaría modelar alguna vez. A Gabriela no le dejan de preguntar si es modelo, y tú, bueno. A ti te gusta la moda.
“Me gustaría ser modelo, salir en algún reportaje de moda o que me hagan una sesión de fotos” dijo April hace tiempo, cuando se quería a sí misma y mirarse en el espejo no era un infierno.
~ En algún lugar del mundo ~

Ocho menos cuarto de la tarde. ¡Era casi la hora para que Niall pasara a por ella! No dejaba de mirarse una y otra vez en el espejo pensando en si le gustará a Niall como iría, sobre que hablarían en la mesa o quiénes serían ese “te recogeremos”. Se había puesto un precioso vestido de encaje de tirantes con la parte de arriba negra y la falda blanca. A conjunto con el vestido llevaba unas cuñas negras. 
Esta vez llevaba el pelo con una trenza lateral, y a penar llevaba maquillaje, “estás más guapa sin maquillar” le decía su abuela cuando iba a visitarla. Indecisa, se dispuso a ponerse más colorete pero el timbre sonó y antes de salir por la puerta April se sonrió a si misma en el espejo.
Hell Yes Dylan O'Brien
Abajo, los padres de la joven hablaban con Niall sobre lo guapo que estaba. Iba vestido con una camiseta blanca de botones, idéntica a la que llevaba el día anterior cuando conoció a la joven. Llevaba unos pitillos negros, no muy ajustados, pero lo bastante marcado como para que April, al bajar por las escaleras, se fijara en él.  
‒ Guau –Susurró la madre de esta al verla. 
Guau. Esa palabra se quedaba pequeña para describir lo guapa que iba su pequeña. El padre no dijo nada, no le dio tiempo a reaccionar, pues su princesa se despidió de ellos con la mano y salió de aquella casa dándole empujones a Niall.
‒ Eh, eh, eh ¿por qué tanta prisa? –Le preguntó Niall dándose la vuelta y mirándola de arriba abajo. 
‒ ¿Voy demasiado ridícula para una cena? 
‒ Vas perfecta para una cena. 
‒ ¿Os importa? Llevo diez minutos en este coche y me muero de calor –Exclamó una voz dentro del coche.
La ventanilla de atrás se bajó y apareció un rostro dulce y bello. 
“Ilusa, ¿De verdad creías que le llegarías a gustar? Huye, aún estas a tiempo" Pensó April al ver a la chica, pero cuando se disponía a hacerlo, Niall, como un caballero, le abrió la puerta del copiloto haciendo una reverencia. "Demasiado tarde”.
‒ ¡Hola! ‒ Saludó la desconocida nada más sentarse April en el asiento.  
‒ Hola‒ Respondió esta con una sonrisa.  
‒ Ella es Eleanor, la novia de Louis, un buen amigo mío -Aclaró Niall al ver la cara que puso April al principio.  
‒ ¡Oh Niall! Déjame a mi presentarme –Dijo dándole un golpe flojo en el hombro.
Eleanor llevaba un vestido corto con escote en forma de corazón y de color salmón. Su cabello estaba suelto y ondulado. ¡Joder, es guapísima!
‒ Un placer, yo soy...  
‒ El placer es mío, April –Le cortó Eleanor.
El trayecto se hizo más corto de lo que esperaban los tres. April y Eleanor comentaban algunas cosas sobre sus atuendos mientras que Niall hacia carantoñas. Cuando llegaron a su destino, paró el coche y Eleanor salió veloz y fue corriendo hacia los brazos de su pareja.
‒ Que me pongo celoso, eh amor -Comentó un chico con rizos en el pelo. 
April bajó del coche en compañía de Niall que le volvió a abrir la puerta y todos, incluso Louis se quedaron mirándola mientras estos dos se acercaron al grupo. 
‒ Ella es April, una amiga de Niall ‒Dijo Eleanor, guiñándole el ojo a su novio.  
‒ Oh, entiendo. Yo soy Louis, un placer ‒Se presentó el novio de Eleanor ya que es el que más cerca de ella estaba y le estrechó la mano 
 ‒ Yo me llamo Liam ‒Dijo un joven que estaba a la derecha de Louis y se acercó a ella, cogiéndole la mano y besándola después.  
‒ Que cortes ‒Sonrió April.  
‒ Yo soy Zayn, un placer ‒Dijo el chico que estaba al lado de Niall y se aproximó a ella, cogiéndola de la cintura y dándole dos besos.   
‒ Y mi nombre supongo que ya lo sabrás ‒Dijo con tono picarón el chico de los rizos.  
‒ No, no lo sabe ‒Afirmó Niall. 
‒ ¿No te lo ha contado? ‒Preguntó Zayn. 
‒ ¿Saber qué? ‒Preguntó curiosa esta, pero le sonó el móvil‒ Disculpad, es una amiga.
April cogió la llamada y se aparto del grupo. Los chicos le decían a Niall que tendría que habérselo contado, ya que era mundialmente famoso y si no le enteraba por el lo haría por alguna otra forma. 
‒ No puedo conectarme ahora al Skype Gabriela, lo siento ‒Se disculpaba una y otra vez April por teléfono, aunque estuviese a unos pocos metros se podía escuchar perfectamente la conversación.
‒ Si quieres, puedes conectarte en mi ordenador ‒Le propuso Zayn. April puso su mano para que su amiga no la escuchase. 
‒ ¿De verdad? ‒Preguntó April, y Zayn asintió con la cabeza.  
‒Muchas gracias, majo. Gaby, en 5 minutos me conecto ‒Dijo esta con una sonrisa en los labios.
April colgó y se volvió al grupo, donde al poco rato entraron dentro de la casa donde. Zayn le llevo su portátil al sofá y lo encendió. April entró a su Skype y pudo ver a su amiga conectada, la cual no tardo en enviarle una invitación de videollamada. Los chicos se dispersaron, Liam, Niall y Harry se fueron a la cocina para preparar la cena, Eleanor se sentó en el otro sofá junto a Louis mientras hablaban sobre lo que hicieron hoy ambos, ya que los chicos tuvieron que ir a hacer de nuevo otra sesión de fotos para una revista y Eleanor se fue de compras. Zayn en esos momentos se encontraba en su habitación, buscando unos cascos de música para así April pudiera escuchar mejor a su amiga.
Vídeo llamada comenzada.
‒ ¡Oh April! Pero que guapa, me encanta como te queda la trenza ‒Le dijo su amiga Celia por webcam. 
‒ ¡Mi churri! ‒Grito de fondo Darío‒ ¿Como estás? Madre mía, pero que sersi. 
‒ Asomaba su amigo la cabeza por la Cam, saludando con la mano a su amiga.
‒ Hola chicos, muchas gracias por los cumplidos. Yo estoy bien, con unos amigos nuevos ¿Y vosotros? ‒Contestó con una bonita sonrisa April.  
‒ Oh, venga, ¿ya me has olvidado? ‒Preguntó Gabriela.  
‒ ¿A ti? Jamás mi vida 
Al cabo de minutos, ya habían hablado de un montón de cosas y April les resumió de como conoció a un chico, aunque no dijo el nombre ni su aspecto físico. De fondo se podía escuchar las risas  entre Louis y Eleanor ya que estaban escuchando y comentando la conversación, y de repente...
‒ ¡OH DIOS MÍO, ZAYN MALIK! ‒Grito Celia con los ojos bien abiertos y con la boca abierta desde el fondo de la habitación.
April se giro y vio a su nuevo amigo, Zayn. 
‒ Toma, para así podrás escuchar mejor si quieres ‒Le dijo Zayn a April, prestándole sus auriculares.  
‒ Gracias Zayn ‒Sonrió esta y volvió a mirar la WebCam, donde vio a su amiga medio emocionada‒ ¿Qué ocurre?  
‒ Oh Dios, April, joder April... ‒Repetía una y otra vez Celia. 
‒ ¿Joder April qué? ‒Preguntó de nuevo, conectando los auriculares al ordenador. En ese momento, el chico de rulos apareció por detrás de April saludando con la mano a la WebCam 
‒ ¡HARRY STYLES! ‒Grito de nuevo Cell‒ OH APRIL, ¿DÓNDE ESTÁS? ‒Preguntó esta. 
‒ Vale, ¿como sabes tu quien es él? ‒Preguntó April mientras se giraba y quitaba los auriculares a causa de los gritos de su amiga. 
‒ ¡Hola! ‒Saludó Harry.
¿De verdad no sabía April que estaba junto a los ídolos de su mejor amiga? De repente, todos aparecieron de nuevo en el salón para ver que pasaba, y Celia junto a Gabriela estallaron en el llanto, mientras que Darío estaba detrás mirándolas con cara de miedo. 
‒ April, cariño escúchame muy bien ¿Vale? ‒Dijo Gabriela, intentando tranquilizarse. 
‒ ¡DETRÁS TUYA TIENES A ONE DIRECTION! ‒Grito sin duda Celia.  
‒ ¿One qué? ¿Que os chutáis? Darío por favor, vigila lo que esnifan estas dos. 
‒ Yo lo intento, pero es que me pueden y yo soy muy poca cosa ‒Se escuchó decir a Darío en el fondo, lo que provoco la risa de Eleanor.  
‒ Chicos, os tengo que dejar ¿Vale? Ya hablamos más tarde. Os quiero, un beso‒ Se despidió April. 
‒ Adiós cielo, pasadlo bien chicos ‒Dijo Darío poniéndose el en primer plano ahora. 
Fin de la vídeo llamada


~ En algún lugar de Inglaterra ~

Gabriela y Celia aún no se creían lo que acababa de pasar.
‒ April…  
‒ Con nuestros ídolos. 
‒ Seguro que ellos también escuchan pitidos en sus oídos por vuestra culpa – Dijo Darío.
~ En algún lugar del mundo ~
‒ April, ven. Tengo que contarte una cosa ‒Dijo Niall. 
Antes había estado hablando con los demás sobre lo que había pasado mientras April se encontraba en el jardín hablando con Eleanor. Niall estaba dudoso. Puede que si le contara la verdad April saldría corriendo, o quizás lo cuente a alguna revista de cotilleo. Pero tenía que contarle la verdad, tenía que decirle el lo que estaba pasando. 
April y Niall salieron por la puerta del jardín que llevaba a la playa.
‒ ¿Qué pasa? ‒Preguntó April al ver el rostro de Niall. Durante el poco camino no había abierto la boca para nada. 
‒ April, sé que debería de habértelo dicho antes... ‒Dijo Niall, pero el móvil de April le interrumpió.  
‒ Lo siento, un sms ‒Se disculpó April.
"Que oportuno" pensaron ambos..
SMS:
"April, cariño. Esos chicos eran Harry Styles, Louis Tomlison, Zayn Malik, Liam Payne y Niall Horan. Mira esta foto:"
I'm crying ;____;           
‒ Era cierto ‒Dijo April en voz baja mirando la foto. 
‒ ¿Qué? 
April le enseñó la foto 
‒ Te lo iba a decir ahora.  
‒ ¿No has tenido más tiempo para contármelo? ‒Preguntó April molesta. 
‒ Tenía miedo de que te fueras o que te importara lo que dijeran de ti si te ven conmigo. Con nosotros. April, si no te lo he contado es porque contigo me siento Niall James Horan Gallagher, un irlandés que adora la comida. No Niall Horan, el rubio de One Direction.
‒ No me iré, no correré ni me presentaré a un programa de chismes para contar cosas de vosotros.
Niall la miro sin saber que responder y sonrió, pasó su brazo izquierdo por los hombros de April y caminaron hacia la casa. 
Al llegar de nuevo, todos estaban con un manojo de nervios por saber que estaría pasado y si se lo había.
‒ Tengo hambre, ¿pedimos unas pizzas? ‒Preguntó Niall nada más llegar a donde estaban sus amigos. 
Todos empezaron a reírse y entraron dentro.
Cuando al fin se terminaron las pizzas, Niall, Harry y Liam se sentaron en el sofá mientras que Zayn, Louis, Eleanor y April estaban en la cocina sirviendo unos vasos con RedBull y al momento salieron. Harry se dispuso a poner la música y los demás entraron con los vasos llenos de bebida. 
El ambiente se volvía cada vez más loco, Louis y Eleanor fueron los primeros en dejarse llevar y empezaron a bailar, Louis tenía las manos ocupadas ya que en una posaba en la cintura de su chica y en la otra el vaso medio lleno, mientras que Eleanor por su parte, tenía sus manos en el pecho de su chico y se besaban a la vez que bailaban. 
Liam se atrevió a pedirle un baile a April y esta aceptó. Se colocaron al lado de Louis y Ele y empezaron a bailar. Al cabo de dos canciones, las dos parejas dejaron de bailar y calorosos, se sentaron en el sofá.
Al cabo de cuatro canciones más. Zayn y Eleanor estaban bailando, mientras que Liam y Louis intentaban imitarlos.
‒ Y bien, ¿bailamos? ‒Le pregunto Harry vergonzoso mientras se levantaba y le hacia una reverencia a April. 
‒ Será todo un placer ‒Dijo entre risas April.
Harry cambio la música para poner una más movidita y empezaron a bailar. April movía solamente los pies, su forma de bailar no es que fuera muy formal y prefirió no mostrarla, pero Harry empezó a acariciarle el cabello y mover sus caderas para que April se sintiera más segura y pudiese bailar con naturalidad.
‒ No importa como bailes, solo quiero que nos divirtamos por unos instantes ‒ Dijo Harry.
April empezó a soltarse poco a poco. Primero cambió sus primeros pasos por unos algo más movidos, movía su cadera de derecha a izquierda y después levanto las manos hacia arriba, dejándose llevar por la música. Harry, al igual que su compañera, también dejó atrás un poco la vergüenza y se movía con algo más de sensualidad. Las risas entre ellos no cesaban, y Harry se animó a pasar su mano por la cintura de esta comenzaron a bailar más pegados.
‒ Solo están bailando ‒Le dijo Eleanor al ver la cara de Niall al verlos bailar.
Untitled
April y Harry cambiaron sus pasos y esta vez la chica se giro, dándole la espalda a Harry. Ahora ella levantaba su brazo izquierdo y lo posaba detrás de la cabeza de Harry, acariciando sus rizos. Él, por el contrario, cogió a April de la cintura, y comenzaron a hacer movimientos algo más provocativos. 
Hasta que Zayn, con disimulo, cambió la canción por una más lenta.
‒ Bueno chicos, un poco de relax ¿no? ‒Preguntó Louis riendo.  
‒ No vendría nada mal ‒Contestó Harry y se sentó en el sofá junto a Niall. Este estaba algo molesto por los pasos que había echo con su amigo Harry.
“¿Le habrá gustado? Sí, seguro. Harry es un imán para las chicas” pensaba Niall. 
‒ ¿Ocurre algo? ‒Pregunto April a Niall. 
‒ Nada ‒Contestó con sequedad. 
April lo miró extrañada y cuando iba a hablarle, apareció Zayn.
‒ ¿Bailas conmigo? ‒ Le preguntó Zayn, alargando su mano. 
April observó por unos instantes a Niall, este tenía la mirada perdida.
‒ Ni lo dudes ‒Le contestó April a Zayn, cogiéndole la mano‒ Cuando quieras, me dices que te ocurre ‒ Le dijo a Niall.
La música lenta aún estaba de fondo. Liam y Harry estaban bailando pegados, haciendo movimientos muy exagerados y Zayn decidió ponerse enfrente del ventanal. 
dance with me. | via TumblrApril dio un par de vueltas alrededor de ella misma y llego a los brazos de Zayn, lo cual este la cogió de la cintura y esta paso sus manos por los hombros y empezaron a bailar, 
"un, dos, tres"  repetía Zayn para sí. Los pasos eran lentos,  Zayn poco a poco la cogió con un poco de más arriba, como si la estuviera abrazando. April tomó la iniciativa y lo abrazo cerrando los ojos y se sintió protegida en sus brazos.
 Mientras tanto, Niall los miraba. April era la chica de sus sueños, la que tanto buscó de pequeño, la que habitaba en sus sueños y cuando por fin la encontró, sintió un millón de mariposas dentro de su estómago y ver lo bien que se lo pasó antes con Harry y lo cerca que estaba de Zayn sintió celos. Así que se levantó y se marcho a su habitación, cerrando de nuevo la puerta con un portazo que hizo retumbar hasta los vasos llenos de RedBull. 
Todos se miraron entre si y después las miradas se dirigieron hacia April. 
‒ Iré a ver que le pasa. 
Eleanor subió los escalones y al llegar arriba, se apoyó en la puerta de la habitación de él y escuchó llantos de Niall y ella entró sin llamar a la puerta.
‒ Cielo... ‒Suspiró Eleanor, observando a Niall desde la puerta. 
Este estaba sentado en el suelo, tapándose la cara con las rodillas. Eleanor se acerco a el, se sentía impotente al ver así a su amigo. 
‒ Soy un idiota, hay chicos mejores que yo. Más guapos, más perfectos, más...‒ Decía Niall hasta que Eleanor le interrumpió.
‒ Más imbéciles que tú no habrá nadie, seguro. Cariño ‒Decía Eleanor mientras le cogía la cara con ambas manos‒ Eres guapísimo, eres gracioso, eres romántico, con una sonrisa maravillosa y con un carácter espectacular, no hay nadie más perfecto que tu ‒Afirmó Ele.
Al decir eso, Niall la abrazó. Eleanor le siguió el abrazo y ambos cerraron los ojos.
‒ Te gusta, ¿verdad? 
Niall asintió con la cabeza.
‒ Venga, lávate la cara y bajemos.
En el salón estaban sentados en el sofá hablando sobre que le habría pasado. Esta vez April estaba sentada sola y al escuchar los tacones de su amiga miró hacia la puerta con la esperanza de que Niall estuviera con ella. Al verlo entrar por la puerta hubo un silencio, Niall y April se miraron, parecía que el rubio había llorado y que April estuviera a punto, pero Niall apartó la mirada y sonrió mirando a los demás. Estos les respondieron también con una sonrisa. April suspiró y miró su reloj, ya era tarde y tenía que irse ya a casa.
‒ Me tengo que ir ‒Dijo April.  
‒ Quédate si quieres esta noche aquí a dormir ‒Propuso Eleanor dándole un suave golpe a Niall. 

jueves, 25 de julio de 2013

Cap 2. ¿Crees en la magia?

~ En algún lugar de Inglaterra ~
‒ ¿A las 17h nos vemos? ‒preguntó Celia a Darío.
Esa misma mañana a su amigo se le ocurrió la idea de acompañarla hasta su instituto, ya que le venía de camino al suyo.
‒ Sí, en la pista de skate.
Aún no le había comentado nada a nadie sobre el pequeño diálogo que tuvo con aquel desconocido cuando intento hablar con April “¿Estará bien?'' Se preguntaba a si mismo.
‒ Y entonces le solté a mi madre que estaba embarazada ‒dijo Celia para ver si su amigo estaba atento. 
‒ ¿¡Qué!?‒exclamó este, mirándola con los ojos bien abiertos. 
‒ ¿Me cuentas lo que te pasa o qué? ‒arqueó las cejas, preocupada ‒ Has estado distraído todo el trayecto. 
‒ Sí, luego te lo contaré ‒le dio dos besos a su amiga y se fue corriendo hacia su colegio.
~ En algún lugar del mundo ~

Ya había pasado un día desde que April conoció a aquel guitarrista, desde el primer momento se sintió atraída por su voz. Tanto le llego a cautivar, que esa misma noche soñó con él. Esa misma mañana, se despertó más temprano de lo normal. Busco su móvil pero no lo encontró ''estará abajo'' pensó. Bajó a la cocina y se dedicó a buscarlo pero no lo encontró.
‒ Mamá, ¿me dejas tu móvil para llamarme? 
‒ No me digas que has perdido tu móvil, ¡eres un desastre! 
‒ Gracias mamá, ¿ahora me dejas tu móvil? 
‒ No, tú sabrás donde te lo has dejado. Si no fueras tan desordenada sabrías donde dejas las cosas. 
‒ Mamá, yo solo vivo al pie de la letra el lema Hakuna Matata, deberías hacerlo tu también, eh. 
‒ ¡Oh, genial, genial! 
‒ ¡Yo no tengo la culpa de ser tan despreocupada! Ya deberías conocerme, mamá. 
‒ Oh, vaya ¿y ahora qué? eh, te quedas sin móvil y ya esta, porque no pienso comprar otro, que lo sepas. 
‒ Pues ahora... ‒nada más abrir April la boca llamaron al timbre. 
‒ ¡Anaís! Abre tú, por favor ¿ahora qué? eh ‒le preguntó la madre.
Anaís, la hermana pequeña, se encontraba en aquel momento tumbado en el sofá mirando la televisión, nada más escuchar a su madre le obedeció y abrió la puerta. Al abrir, se encontró a un chico alto, rubio, con las gafas de sol puestas aunque nada más ver a la pequeña se las quito mostrando su hermosa mirada azulada.
‒ Hola pequeña, ¿vive aquí April? ‒preguntó el desconocido, agachándose a la altura de la niña. 
‒ ¿Y tú quien eres? ‒le preguntó directamente la princesa de papá. 
‒ Pues, me llamo Niall y soy un amigo de tu hermanita ‒contestó Niall. De fondo, se escuchaban los gritos de la madre, algo que le hizo soltar una carcajada a Niall ‒ Veo que tu hermana se ha metido en algún lió. 
‒ Sí, como siempre, ¿te cuento un secreto de mi hermana? ‒ladeó su pequeña cabeza, con una sonrisa picarona, se acercó al joven y le susurró ‒ Sigue creyendo en Peter Pan ‒reveló Anaís. Niall se puso derecho y posó su mano derecha en su barbilla. 
‒ Vaya, ¿y tú no crees en él? 
‒ No, eso es para niños. No existe la magia ‒sacó ella como burla su lengua, pero a los segundos se arrepintió de su respuesta y miró de un lado a otro, asegurándose de que no había nadie más para escucharla. Tan solo estaba cerca su madre y hermana, pero con los gritos no la escucharían ‒ No sé lo digas a nadie, pero creo que dentro de mi armario se esconde la puerta a Narnia. 
‒ Bueno, ¿te cuento yo un secreto mío? Pero prométeme que no se lo contarás a nadie ‒se volvió a agachar. La niña al oírle afirmó con la cabeza, dando pequeños saltitos sin llegar a moverse del ladrillo ‒ Soy irlandés ‒confesó este. 
‒ ¿Eres un duende? ‒preguntó entusiasmada la jovenzuela, sonriendo de oreja a oreja. 
‒ Bueno, si tú quieres puedo serlo ‒contesto Niall, alzando su dedo menique ‒ Entonces, ¿me prometes que no se lo dirás a nadie? 
‒ ¿Qué haces tú aquí?‒ Preguntó April desde la cocina, mirando asombrada al chico de la otra vez hablando junto a su hermana. 
‒ ¿Qué dices? A mi ahora no me... ¡APRIL! ‒grito su madre al ver que su hija salía de la cocina y la siguió ‒ ¡VUELVE AQUÍ AHORA...‒nada más ver al joven junto a sus hijas se puso colorada, se acercó y le invitó a pasar al chico. 
‒ Princesa, Darío te reclama desde mi móvil ‒dijo el cabeza de familia.
April se levantó corriendo, cogió el móvil a su padre y se marcho a un lugar más privado. Hacía 2 días que no mantenía una conversación con el. La familia Owen llevaba ya 5 días y medio en España. Mientras, en el salón se encontraban los padres de April y Niall, estaban hablando sobre como les está yendo su estancia en aquella zona costera española. Anaís, se fue a hacer los deberes, "que no tenga clase no quiere decir que no tengas tareas, pequeña" le solía decir su padre.
‒ ¿Y con quien estas aquí? ‒ preguntó Claudia. 
‒ Pues, estoy con 4 amigos. Hemos preferido venir aquí por la tranquilidad, en Madrid no nos dejarían en paz ‒contestó Niall. 
‒ Oh, yo cuando era joven también me iba de viaje con mis amigos, que tiempos aquellos ‒dijo Roberto con una voz de nostalgia que a Niall le interesó. 
Parecía que detrás de aquella frase: "Que tiempos aquellos" escondiera algo que intrigaba y el joven no dudo en preguntar que le pasó por aquella época para que fuera tan entrañable para el
‒ Oh muchacho, resulta que por aquel entonces yo tenía 19 años, vivía en Londres y un amigo mío tenía furgoneta así que varios amigos más, todo hombres, decidimos irnos a Bournemouth ya que nos dijeron que era una ciudad tranquila y con buenas playas. Cuando llegamos, nos paramos en un pequeño bar y vi a una jovenzuela que me enamoró ‒sonrió Roberto, mirando con dulzor a su mujer. 
‒ Yo por aquel entonces tenía 16 años. Trabaja en el bar donde este hombre y sus amigos descansaron y le tiré el café por encima a un señor que atendía cuando le vi entrar por la puerta... ‒contaba Claudia mientras Niall los escuchaba con atención. 
‒ Y entonces mi madre les ofreció una ruta por la zona ‒interrumpió April, que se posó encima de las piernas de su padre ‒ Se liaron en la playa, iban de fiesta todos juntos, llegó el día que mi padre tuvo que volver a Londres porque no había avisado a nadie de su familia que se iba y no se volvieron a ver hasta que mi madre se fue de fin de curso a la capital inglesa y lo vio en un paf cantando una canción que narraba la historia de ellos dos y se volvieron a Bournemouth, ella en el autobús y él en moto. Se casaron y a los años nací yo ‒resumió la morena. 
‒ Vaya, una historia bastante interesante ‒sonreía de oreja a oreja sin poder evitar mirar los ojos acaramelados de April. 
‒ Sí, entretenida. Siento ser tan directa pero ¿para que has venido? ‒preguntó la hija mayor. 
‒ Ah si, se me olvidaba ‒se levantó y saco de su bolsillo el móvil turquesa de la joven ‒ Ayer se te olvidó en la playa, te avisé pero ya estabas lo suficiente lejos como para que me oyeras. 
‒ Oh, muchas gracias...Perdona, ¿como te llamas? ‒le preguntó la madre. 
‒ Niall, y ha sido todo un placer. Tuve que pararlo para así no sonaría y preocupar más a tu pareja, Darío ‒dijo Niall, diciendo esto último en un hilo de voz. 
‒ ¿Pareja? ‒ Se sorprendió April ‒ No, yo no tengo pareja, ya te lo dije ayer. Darío es solo un buen amigo, nada más ‒ Sonrió esta. 
‒ Oh, entonces bien, genial, quiero decir...Es bueno que te llame tu mejor amigo ‒intentó disimular Niall ‒ Se me está haciendo un poco tarde, lo siento. 
‒ No te preocupes muchacho, ya sabes donde vivimos así que para cualquier cosa, ya sabes donde estaremos. Pero no tardes mucho, que en unos días nos volvemos a Inglaterra ‒dijo Roberto. 
‒ Muchas gracias, señor ‒se estrecharon la mano. Luego le dio dos besos a la madre, dándole las gracias ambos por aquella maravillosa historia y finalmente le dio los dos besos a April. ‒ Una cosa, esta noche haremos una cena mis amigos y yo ¿os importaría si April viniera? 
‒ Oh, claro que no. Si ella quiere, adelante ‒respondió Roberto. 
‒ Entonces, ¿te apuntas? ‒miró a April, con una tímida sonrisa y esta accedió con la cabeza ‒ Guay, a las ocho pasaremos a recogerte.
Nada más decir eso, a Niall le vibró el móvil, era un sms de Liam preguntándole donde estaba así que se marcho corriendo. Cuando llegó a la casa alquilada no le dio tiempo a explicarle a sus compañeros donde había estado.
‒ Venga Niall, ya se han hecho todos las fotografías para la revista, ¡solo faltas tú! ‒informó Lou al irlandés.

Cap 1. ¿Volveremos a vernos?

‒ ¿Por qué la vida es tan injusta conmigo? ‒Gritó Celia mientras se levantaba por octava vez del suelo. Hacer skateboard no era su punto fuerte, aunque lo intentaba y no se rendiría hasta conseguirlo.
‒ No es injusta contigo. Más injusta es conmigo que tengo que aguantarte.
La mirada que Celia le lanzó a su amiga Gabriela lo decía todo.
‒ Pero te quiero y por eso me he levantado a las 9 de la mañana para enseñarte. Venga, móntate e intenta frenar delante de mí. 
‒ ¿Para qué? –preguntó Cell colocando un pie suyo encima. 
‒ Para saber frenar. Si no sabes frenar quiere decir que no lo controlas, además de que puedes evitar porrazos bien fuertes. 
‒ ¡Pero si no la controlo! 
‒ ¡Que lo intentes he dicho!
Celia refunfuñó pero hizo lo que su amiga le mandó. Avanzó balanceándose, y de momento ya iba mal. Sus piernas estaban rígidas y no estaba segura de lo que tenía que hacer. A penas estaba a unos metros de de Gabriela y esta ya le estaba diciendo lo que tenía que hacer. Pero la mente de Cell estaba bloqueada.
‒ ¡Para! –gritó Gabriela apartándose.
‒ ¡Eso intento!
‒ ¡Apartaos! –exclamaba Gabriela al ver que se dirigía a un grupo de skaters.
Uno de los chicos paró la tabla con el pie y la cogió de la cintura para evitar que se cayera.
‒ Córtate un poco, ¿no? –gruñó Celia apartándose del joven, pero cuando se dio la vuelta se calló.
Era guapísimo. Su pelo rizado castaño estaba recogido por una goma y sus ojos azules le hicieron ver la playa a través de ellos. Era alto, un poco más alto que ella pero sus músculos lo compensaba.
‒ De nada, supongo –dijo al fin uno de los dos. 
‒ Sí, bueno. Gracias –agradeció ella. 
‒ Tienes buen genio –bromeó él – Mi nombre es Danny 
‒ ¡Celia! –exclamó su amiga Gabriela. 
‒ Así me llaman ‒sonrió tímida ella. 
‒ ¡Te dije que frenaras! –le dijo Gabriela. 
‒ Estaba poniendo en práctica una técnica de ligue –añadió uno de los amigos del chico.
Danny le dio un golpe en el brazo aunque en cierto modo, no era una mala forma de conocer a alguien.
‒ Daros el número, ¿no? –bromeó otro de los chicos – O dámelo a mi, guapa. 
‒ ¿Lo quieres? –le preguntó Celia. 
‒ Claro, así cuando vuelvas a estar en apuros te salvaré
Ambos sacaron sus teléfonos móviles mientras que Gabriela charlaba con uno de los jóvenes.
‒ Hasta pronto entonces –añadió ella. 
‒ Hasta luego –afirmó él guiñándole un ojo.
~ En algún lugar del mundo ~

‒ Oh venga, Darío. ¡Coge el puto móvil! ‒le gritó April a su teléfono. Intentaba llamar a su amigo pero no había manera.
Caminaba a paso lento por la playa, por aquella zona no pasaba mucha gente. La arena estaba blanca, no quemaba tanto como en otras costas y se podía visualizar algunas que otras huellas de personas y animales. El agua estaba tibia y la temperatura perfecta. A April le gustaba aquel sitio que descubrió hace poco, aunque llevará en la costa mediterránea tan solo 3 días. A lo lejos, cerca del embarcadero, se escuchaba como unos acordes de la canción John Lennon, Imagine. Aquella canción le encantaba, así que decidió investigar de quien se trataba. Cuando se acercó todo lo máximo posible, no pudo ver de quien se trataba.
Maldita sea.

‒ You may say I'm a dreamer but I'm not the only one... ‒cantaba aquel joven, pero otra canción sonó al mismo tiempo, su móvil. 
‒ ¿Si?... Darío, no es el mejor momento ahora... ¿Qué?..Ya te llamo después.
La conversación más corta que ha tenido con su mejor amiga, Darío. Al apagar el móvil no escucho la voz del muchacho y suspiro, saliendo de su escondite creyendo que este se había marchado ya.
‒ ¿Me estabas espiando? ‒de repente April se giro y pudo visualizar el rostro de aquel joven que cantaba una de sus canciones favoritas. El joven se encontraba apoyado en una de las maderas que soportaba el embarcadero, vestía con una simple camiseta de botones, aunque los llevaba desabrochados, de color blanco, con bermudas negras y unas clásicas chanclas del mismo color que la parte de arriba. 
‒ ¿Yo? no, solo pasaba por aquí y eso. Ya sabes, lo típico ‒hizo una falsa sonrisa, sus nervios la delataban y se notaba a la perfección que estaba mintiendo.
El joven se acerco a April para visualizarla bien. Esta, al verlo que se acercaba se iba acercando más y más se dio la vuelta y camino deprisa, pero el muchacho no le pudo permitir tal cosa y la detuvo cogiéndola del brazo.
Al notar como el desconocido le impidió echar a correr, esta se dio la vuelta cabizbaja. Pero él le sostuvo el mentón y le alzo la cara.

‒ Eres tú... ‒al ver el rostro de la chica no pudo ocultar su sorpresa. Notaba como su corazón le latía ahora más deprisa, era ella. April, se mojo los labios con su lengua.
Jamás había visto nunca a aquel chico, ¿se habrá equivocado? Sí, seguramente será eso.
‒ Lo siento, creo que te has engañado. Tú y yo nunca nos hemos visto.
‒ Bueno, yo te he visto en mis sueños, ¿eso vale? ‒contestó el chico con una tímida sonrisa ‒ De verdad, eres esa persona que siempre he querido conocer y jamás he visto a nadie igual. 
‒ Pues que suerte has tenido, majo ‒ dijo con ironía la joven. 
‒ No lo sabes tú bien. 
‒ ¿Cómo te llamas? 
‒ ¿De verdad no sabes quien soy? 
‒ ¿Debería? 
‒ Me llamo Niall, ¿y el tuyo es? ‒se sorprendió ante la pregunta de la joven, no sabía quien era. Algo extraño que a la vez le gustaba. 
‒ April. Un placer.
Ambos, tuvieron la idea de meterse en el agua para refrescarse un poco, así que dejaron sus cosas en la arena, se quitaron la ropa hasta quedarse en bañador y se fueron al agua. Pasaron el rato ahogándose, haciendo carreras para ver quien podía ir más lejos y nadando. Al final, salieron del agua y se sentaron a hablar.
‒ ¿Estas aquí sola, con tu familia, amistades, pareja...? ‒preguntó Niall.‒ Con mi familia, nunca me he ido de vacaciones sola ‒respondió mientras se terminaba de secar ‒ ¿Y tú? ¿Has venido con la pareja? 
‒ Nada de eso, no tengo novia. 
‒ Oh, eso esta bien ‒este, al ver la contestación de la joven la miró alzando una ceja mientras sonreía divertido ‒ ¿Qué? No, no pienses mal. Me refiero a que se esta bien sin pareja en un lugar que te gusta, porque si quieres volver te recordaría a esa persona el lugar...Vale, me callo ‒ Niall rió ante el comentario de April. 
‒ Entonces, ¿por eso has dejado a tu novio en tu Inglaterra? 
‒ Por el simple hecho de que no tengo pareja ‒dirigió sus ojos a los suyos y al ver que este también la observaba aparto la mirada hacia su móvil ‒ ¡Joder, que tarde se ha hecho! Me tengo que ir, lo siento. 
‒ No te preocupes, tranquila ‒sonrió, levantándose y luego ayudándola a ella a levantarse ‒ Un placer haberte conocido mejor, April. 
‒ Lo mismo digo, Niall ‒le dio un beso a la mejilla como a modo de despedida y se fue corriendo hacia su casa. Niall, se quedo embobado ante su gesto. 
‒ ¡April! -grito esté, al ver que se alejaba cada vez más. 
‒ ¿Qué? ‒se oyó a lo lejos como le respondía. 
‒ ¿Cuando volveremos a vernos? ‒volvió a gritar él. 
‒ ¡Dentro de poco! ‒se pudo escuchar al final.
Niall, esperó a que la imagen de April fuera menos visible hasta el hecho de no poder visualizarla más.
“Where are those happy days, they seem so hard to find...”
Era el móvil de April.

‒ Ams, ¿diga?...No, no soy April, se ha dejado el móvil...Soy un amigo...Sí, descuida...Adiós.
Fin de la llamada.
“¿Darío? Seguro que es su ex" Pensó Niall.

Personajes.

April es una joven con 17. Esta haciendo último curso de bachillerato. Sus ojos son color avellana y su melena chocolate. Tiene una hermosa sonrisa o eso dice sus padres, aunque ella ni siquiera se gusta al verse en el espejo. Su físico no esta mal, aunque según ella le sobran algún que otro kilo. Es muy tímida y siempre lleva sus auriculares a mano. Le encanta la música, como Nirvana, The Beatles, Secondhand serenade, y un largo ect que también predomina el español. También le apasiona la fotografía y ir de compras. Aqua es simpática y graciosa, siempre estará ahí para sus amigos. Vive junto a sus padres y junto a su hermana pequeña de 13 años, en una ciudad llamada Bournemouth, Inglaterra.

Celia es la mejor amiga de Aqua, aunque ella prefiere que la llamen Cell. Tiene 18 años y estudia en el mismo curso que su amiga. A pesar de ser mayor de edad y tener el carnet de conducir no tiene coche, pero si una Scotter que suele lucir por las calles de su ciudad. Su pelo es de un color miel, y sus ojos verdes. Le encanta la música y en su mp4 suele reproducir más las canciones de One Direction que demás grupos, aunque a esta chica también le atrae la música de habla hispana. De carácter siempre ha sido muy extrovertida y enamoradiza. Alocada solamente con sus amigas. Celia tiene un pequeño secreto que no le ha contado a nadie, le gusta tocar la guitarra.

Darío es uno más del grupo. Tiene 17 años y va al mismo curso que sus amigas pero en otro instituto. A este joven le gusta el skate y le atraen los tatuajes, aunque aún no piensa en hacerse ninguno. Tiene el pelo con un flequillo alargado que le suele tapar el ojo izquierdo. Es muy divertido y sociable. No le importan los rumores ni que la gente hablé de el, al contrario, le gusta ser el centro de atención. Siempre está dispuesto a ayudar a un amigo, aunque sea ir a las 5 de la mañana a su casa para ver como esta. Siempre esta sonriendo y cuando no lo hace, es porque algo raro le ocurre. Vive con su madre y su hermano.

Gabriela es otra más en el grupo. Con sus 16 años es la más pequeña. Va dos cursos menos que sus amigas. Su larga melena es lisa de castaño natural, y sus ojos color marrones. Tiene un piercing en la nariz. Le encanta el baile, aunque no tiene pensando tomar ese hobby como una profesión. Al igual que a Cell, le gusta One Direction y también comparte la pasión por la fotografía como Aqua. Gaby es la más dulce del grupo, es esa persona con la que puedes confiar y le coges cariño al momento. Vive junto a sus abuelos.